|
SPECIAL WEAPONS AND TACTICS (S.W.A.T.)

HISTORIA DEL SWAT, PELOTÓN D.
El concepto de armas y tácticas especiales se originó a finales de los 60 como respuesta a varios episodios de francotiradores que dispararon contra civiles y agentes de policía por todo los EE.UU. y, sobre todo, a raíz de la masacre de la torre de la Universidad de Texas, ocurrida en 1966. En esos momentos, Los Ángeles tenía sus propios problemas a causa de una escalada de la violencia contra civiles y policía, como fueron los disturbios de Watts.

Al darse cuenta de que prácticamente no existía ninguna respuesta eficaz para estas peligrosas situaciones, el agente John Nelson del LAPD presentó el concepto de armas y tácticas especiales a un joven inspector llamado Darryl F. Gates. El inspector Gates dio el visto bueno al concepto y la formación de un pequeño grupo de agentes altamente disciplinados que emplearan armas y tácticas especiales para hacer frente a este nuevo nivel de violencia y de inusuales ataques.
La primera unidad de Armas y Tácticas Especiales (SWAT) estaba compuesta por 15 equipos de cuatro hombres. Los miembros eran voluntarios de las patrullas y otros destinos policiales con experiencia especializada o formación militar.
En 1971, el SWAT fue reconocido como una unidad a tiempo completo dentro de la División Metropolitana. Esta División, conocida como la unidad táctica del LAPD, se organizó en los Pelotones "A", "B" y "C". El SWAT recibió la designación de Pelotón "D" y al mismo tiempo adoptó formalmente el acrónimo SWAT.
Debido a su elevado nivel de entrenamiento y a su alta tasa de éxitos, el SWAT del LAPD está considerado como el mejor equipo SWAT de EE.UU. El SWAT se entrena habitualmente con diversas agencias de policía y del ejército, compartiendo sus conocimientos y perfeccionando sus habilidades.

Estructura
El SWAT, reconocido oficialmente como el Pelotón D del LAPD, está formado por sesenta agentes, seis sargentos y un teniente. El teniente, designado 10-David, es el oficial al mando del SWAT, responsable ante el jefe de policía de las actividades de la unidad.
Los seis sargentos responden ante el teniente y, según su grado de antigüedad, se les designa de 20-David a 70-David. Cada sargento tiene un escuadrón de diez hombres bajo su mando. Cada escuadrón está formado por dos unidades de cinco hombres. Cada unidad tiene un agente al mando, el líder de unidad, que ayuda al sargento en el control del equipo y que dirige el despliegue de la unidad en las situaciones tácticas.
_
Uso de la fuerza
Los agentes de policía sólo deben recurrir a la fuerza física en grado necesario para garantizar el cumplimiento de la ley o para restablecer el orden cuando un consejo o una orden verbales no bastan para conseguir los objetivos policiales, tales como llevar a cabo una detención, evitar una fuga o acabar con la resistencia. Cada situación exige estrictamente que el uso de la fuerza sea razonable y que sólo se utilice la fuerza necesaria para hacerse con el control o resistir ante un ataque.
_
Uso de fuerza letal
La ley del homicidio justificable autoriza a un agente a emplear la fuerza letal cuando parece razonablemente necesaria para su propia protección o la protección de otras personas ante lo que parece ser una amenaza inmediata de sufrir graves daños físicos o ante un peligro inmediato de muerte. Sólo puede entenderse como amenaza inmediata que justifique el uso de la fuerza mortal aquella situación en la que existe la posibilidad de morir o de sufrir graves daños físicos.
Sólo se empleará la fuerza mortal cuando todas las alternativas razonables se hayan agotado o parezcan impracticables.
Un factor primordial que puede cambiar radicalmente una situación es el uso de tácticas adecuadas. Estas tácticas adecuadas pueden minimizar el riesgo de que un agente sufra daños, eliminando así la necesidad de recurrir a la fuerza mortal.

Condecoraciones
El Departamento de Policía de Los Ángeles concede cuatro medallas como reconocimiento al heroísmo. Estas son: la Medalla al Valor, la Medalla de la Policía, la Estrella de la Policía y la Condecoración Liberty.
- Medalla al Valor: La Medalla al Valor es la máxima condecoración que el LAPD otorga a un agente en reconocimiento a un acto aislado de heroísmo más allá del cumplimiento del deber. Para recibir la Medalla al Valor, los agentes deben haberse distinguido por un claro acto de heroísmo y valor extremo ante un peligro inminente.
|
|
- Medalla de la Policía: La Medalla de la Policía se concede como reconocimiento a un agente que haya actuado con valentía y heroísmo, aunque en menor grado que el requerido para obtener la Medalla al Valor.
|
|
- Estrella de la Policía: La Estrella de la Policía se concede a los agentes que se hayan distinguido por actos de valentía o al demostrar una capacidad táctica y de toma de decisiones excepcional en situaciones de peligro.
|
|
- Mención a la Unidad de la Delegación: La Mención a la Unidad de la Delegación es la máxima condecoración del Departamento concedida a una unidad completa en honor a un destacado esfuerzo combinado por parte de los miembros de dicha unidad.
|
|
Avisos de incidentes
Se llama a los agentes del SWAT en situaciones que requieren equipamiento especializado y una experiencia táctica superiores a los que normalmente tienen los agentes sobre el terreno. Estas situaciones son sospechosos parapetados, rescate de rehenes, entrega de mandamientos judiciales de alto riesgo, protección de personas importantes y despliegues rápidos.
Los agentes del SWAT deben hacer frente a duras pruebas físicas y mentales, relacionadas con estas situaciones, con independencia de que existan condiciones ambientales adversas y elevados niveles de tensión.
Sospechoso parapetado
Un sospechoso que se niega a rendirse se considera parapetado sólo si cumple los siguientes criterios:
- Se cree que está armado.
- Se cree que está implicado en un hecho delictivo.
- Supone una amenaza importante para la vida y la seguridad de los ciudadanos y / o la policía.
- Se encuentra en posición ventajosa. Esta ventaja es que puede cubrirse y ocultarse. La ventaja también es que la policía no puede acercarse debido a que existen grandes probabilidades de que el sospechoso reaccione con violencia.
- El sospechoso se niega a someterse a la detención.

Las situaciones de sospechosos parapetados se deben controlar inmediatamente para eliminar cualquier posibilidad de fuga por parte del sospechoso. El control se logra mediante la contención del lugar. La contención se logra cubriendo el lugar por todos lados.
Cuando se logra la contención, se intenta establecer contacto con el sospechoso y se solicita su rendición. Si el sospechoso se niega a rendirse o a responder, se pone en marcha un plan táctico de operaciones.
Con frecuencia, una primera táctica para hacer salir al sospechoso es el uso de sustancias químicas. Sin embargo, la reacción a las sustancias químicas es impredecible. Es frecuente que las personas influidas por el alcohol o las drogas o que padecen alguna enfermedad mental no se vean afectadas por las sustancias químicas. Otras personas se rinden o se esconden y, en algunos casos, ofrecen resistencia o atacan.
Una vez tomada la decisión de entrar en el lugar donde el sospechoso se ha hecho fuerte, el equipo táctico debe decidir su acercamiento táctico: sigiloso o enérgico. Esta decisión se ve afectada por una serie de factores; sin embargo, el más importante es el comportamiento del sospechoso.
El comportamiento de los sospechosos parapetados suele ser siempre el mismo: se esconden. Con frecuencia, se esconden en la zona más alejada del punto de entrada. Por lo tanto, la táctica sigilosa, que emplea técnicas de registro lentas y metódicas, puede ser ventajosa para el equipo de entrada, ya que va eliminando sistemáticamente todos los posibles escondrijos. Utilizando la luz que haya en el lugar y el Opti-Wand y el espejo para detectar amenazas, se aumenta la ventaja de los agentes del SWAT. Sin embargo, esto no quiere decir que todos los sospechosos parapetados se comporten del mismo modo. Un agente SWAT jamás debe dar nada por supuesto y siempre debe esperar lo inesperado.
_
Rescate de rehenes
Los rescates de rehenes se caracterizan por la velocidad, la distracción y la sorpresa, situación durante la cual los agentes deben dar muestras de agresividad, impulso, trabajo en equipo y puntería rápida y precisa.
El modo táctico de acercamiento que se debe adoptar al entrar en un lugar donde haya rehenes depende de muchos factores, de los cuales uno de los más importantes es el tamaño de la estructura y el hecho de conocer o no el lugar exacto donde están retenidos los rehenes.

Cuando se conoce el lugar donde están los rehenes, los agentes efectúan un asalto directo contra ese lugar, a velocidad controlada. Una vez situados cerca de los rehenes, los agentes utilizan explosivos para abrir brecha y bengalas deslumbrantes como distracción. Cuando no se conoce el lugar donde están los rehenes, los agentes deben registrar sistemáticamente para establecer contacto. Si se establece contacto sin que la posición del equipo haya sido descubierta, el registro sigiloso puede continuar para penetrar en el lugar hasta que se haga necesario pasar a una táctica enérgica.

Al establecer contacto con un rehén declarado o no (civil), se ordena a éste que obedezca. Dadas las posibilidades de que un rehén se ponga histérico o se muestre hostil, es esencial controlar inmediatamente la situación. Por lo tanto, se debe actuar con firmeza ante cualquier resistencia a obedecer. Cuando el rehén haya obedecido, debe ser detenido por su propia seguridad (se le ponen las esposas). Una vez detenido, el líder de unidad informa al TOC de que el rehén está preparado para el transporte y solicita el envío de rastreadores para que se lleven al rehén y lo pongan a salvo.
Mandamiento judicial
Los mandamientos judiciales de alto riesgo se definen por los siguientes criterios:
- El lugar está fortificado.
- Se sabe que hay tiradores en el lugar.
- Hay armas y se están utilizando.
- Existe propensión a la violencia.
- Es necesaria una entrada enérgica para evitar la destrucción de pruebas.
Hay que hacer notar que la recuperación de narcóticos no tiene la misma importancia que la recuperación de rehenes.
Los mandamientos judiciales de alto riesgo se dividen en dos categorías: narcóticos y otros delitos, como asesinato y robo. Se utiliza un acercamiento táctico enérgico para la entrega de un mandamiento judicial por narcóticos o cuando se quiere evitar la destrucción de pruebas.
Cuando no hay que tener en cuenta la destrucción de pruebas, la entrega del mandamiento consiste en rodear y llamar. Cuando el sospechoso se niegue, si es que se niega, a responder o rendirse, se pasa a un acercamiento táctico sigiloso.

Las entregas enérgicas de un mandamiento judicial de alto riesgo se caracterizan por la velocidad, la distracción y la sorpresa. Si es posible, se debe efectuar la entrada en el lugar desde dos puntos distintos y cada equipo debe desplegar sus tácticas de distracción al mismo tiempo.
Al efectuar una entrada enérgica en el lugar o cuando ya se está en las habitaciones del interior, es esencial despejar la puerta y comprobar la propia zona de responsabilidad. Jamás hay que pararse o impedir el paso por una puerta. Jamás se debe perseguir a un sospechoso. Si se hace, se puede acabar teniendo problemas muy serios. Siempre hay que ir despejando la zona hasta el lugar donde se encuentra el sospechoso. Una vez encontrado, hay que hacer que todos los sospechosos desarmados se echen al suelo (exigir obediencia). Cuando los sospechosos están echados y detenidos (esposados), hay que llamar a los rastreadores.

El líder de unidad asegura el lugar efectuando un cuidadoso registro en busca de sospechosos ocultos. Cuando ha comprobado que el lugar está despejado y que todos los sospechosos han sido detenidos y evacuados, el líder de unidad informa al TOC de que la misión ha finalizado. Entonces el equipo de entrada tiene libertad de retirarse para informar y dejar la escena del crimen libre para los agentes del caso.
Las entregas sigilosas de un mandamiento judicial de alto riesgo se caracterizan por un movimiento controlado y coordinado. Se emplean las mismas técnicas para ir despejando habitaciones que en el caso de una entrega enérgica de mandamiento judicial, pero más despacio. Dado que el sospechoso no está al tanto de la presencia de los agentes, para éstos es una ventaja ir despacio y registrar cuidadosamente el lugar para despejarlo. Puede ser aconsejable utilizar el espejo en puertas y armarios antes de entrar.
Con la entrega sigilosa de un mandamiento judicial, es responsabilidad del líder de unidad determinar si un lugar se encuentra asegurado y libre de sospechosos ocultos. Cuando el líder de unidad ha comprobado que el lugar está despejado, se lo comunica al TOC y deja el lugar en manos de los agentes del caso.
Destacamento de Dignatarios
La protección de personas importantes por parte del Pelotón D requiere planificación y estrategia con diversas agencias, como son el Servicio Secreto, el Departamento de Estado y el despacho del alcalde, con respecto a los desfiles motorizados, las rutas del desplazamiento, la situación de los hospitales, los registros en busca de bombas y la investigación de los lugares. Las responsabilidades del SWAT son protección de lugares, servicio de escolta, vigilancia desde lo alto y el cuartel general del TOC.


Despliegue rápido
El despliegue rápido es el despliegue veloz e inmediato de personal táctico en una situación de crisis en la que el retraso en el despliegue podría causar la muerte o lesiones a personas inocentes. Las situaciones de crisis que requieren un despliegue rápido son tiroteos y contención y prevención de fugas por parte de sospechosos armados y peligrosos.
Las tácticas del despliegue rápido se parecen a las tácticas del rescate enérgico de rehenes (TRE) con una salvedad: en situaciones de despliegue rápido puede ser necesario evacuar a una víctima herida antes de que el lugar quede totalmente despejado de amenazas.

Las normas básicas de comportamiento durante un despliegue rápido son:
- Colocación de un dispositivo de distracción en el punto de entrada.
- Fuego disuasorio, si es necesario. El uso del fuego disuasorio sólo debe llevarse a cabo en el peor de los casos y debe hacerse con las debidas precauciones.
- Moverse a velocidad controlada y utilizar dispositivos de distracción antes de entrar en cada habitación y despejarla.
- Asaltar hasta llegar a las víctimas heridas. Avisar al TOC del contacto y solicitar rastreadores. Si es necesario, ordenar al equipo que cubra a la víctima y continuar el registro en busca de más víctimas.
- Estar preparado para entrar en contacto con un pistolero. Actuar del modo apropiado en tal caso.
- Puede haber situaciones en las que sea conveniente mantener la posición después de localizar a una víctima. El líder de unidad es quien decide si se mantiene la posición o se procede a entrar en una zona peligrosa.
El objetivo del despliegue rápido es contener, controlar y restablecer el orden.
<< Volver atrás
|